El síndrome de Asperger, ahora llamado trastorno del espectro autista, es un trastorno del desarrollo cerebral que afecta la capacidad de una persona para socializar y comunicarse. El trastorno del espectro autista se caracteriza por comportamientos repetitivos, así como problemas con las habilidades sociales, el habla y la comunicación no verbal. Los síntomas pueden variar de muy leves a muy graves.
El trastorno del espectro autista ocurre en todos los grupos étnicos y económicos y afecta aproximadamente a 1 de cada 68 niños en los Estados Unidos. El autismo se describió por primera vez en la década de 1930, pero no fue hasta la década de 1950 que se identificó como un trastorno distinto. El término “Síndrome de Asperger” no se acuñó hasta la década de 1970.
El trastorno del espectro autista es cuatro veces más común en niños que en niñas. También se cree que tiene un componente genético, aunque se desconoce la causa exacta.
La mayoría de las personas con trastorno del espectro autista necesitan servicios y apoyos especializados durante toda su vida. El diagnóstico y la intervención precoces son fundamentales. Con los apoyos adecuados, las personas con trastorno del espectro autista pueden llevar vidas productivas y satisfactorias.
El trastorno del espectro autista es cuatro veces más común en niños que en niñas. También se cree que tiene un componente genético, aunque se desconoce la causa exacta.
El trastorno del espectro autista es un trastorno de “espectro”, lo que significa que existe una amplia gama de síntomas y gravedad. Algunas personas con trastorno del espectro autista no hablan y necesitan un apoyo significativo
¿Cómo saber si debo realizarme una evaluación para saber si tengo rasgos del espectro autista?
La mayoría de las personas están familiarizadas con el autismo en los niños, pero no se dan cuenta de que es una afección de por vida. El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno neurológico y del desarrollo que suele aparecer durante los primeros tres años de vida. Los síntomas y la gravedad del TEA pueden variar mucho y van de leves a graves. Algunas personas con ASD no hablan y necesitan un apoyo significativo, mientras que otras pueden hablar y funcionar de manera independiente.
No existe una respuesta única para todos sobre cómo el TEA afecta a las personas. Todos experimentan el TEA de una manera única. Sin embargo, se pueden hacer algunas generalizaciones sobre cómo el TEA afecta a las personas.
El TEA puede afectar la capacidad de una persona para comunicarse e interactuar con los demás. Muchas personas con TEA tienen dificultad para comprender y utilizar la comunicación verbal. También pueden tener dificultades para comprender y utilizar la comunicación no verbal, como el lenguaje corporal y las expresiones faciales. Esto puede dificultarles la interacción con los demás.
ASD también puede afectar la capacidad de una persona para procesar información de sus sentidos. Muchas personas con ASD son sensibles a ciertos sonidos, luces o texturas. Esto puede dificultarles filtrar información irrelevante y concentrarse en lo que es importante.
Muchas personas con ASD tienen dificultades con la coordinación y las habilidades motoras finas. Esto puede dificultarles la realización de tareas que requieren estas habilidades, como escribir o usar tijeras.
En ocasiones se presentan dificultades con la impulsividad, la hiperactividad y/o la agresión. Esto puede hacer que les resulte difícil controlar su comportamiento y permanecer en
